3/4/09

Ayacucho, 10-12/03/09

Llegamos a Ayacucho temprano y encontramos un hostel limpio, económico y con vistas sobre la ciudad, eso sí, sin desayuno. Cómo añoramos los desayunos cuzqueños...

Es un placer pasear por este pueblo colonial de la serranía sin que te asalten los vendedores ambulantes o paren y te piten los taxistas para llevarte. Un descanso, y es que debemos ser los únicos turistas del lugar. Pasamos buenos ratos viendo la gente del lugar ir y venir. Pero también aprovechamos el tiempo visitando un museo digno de mención y obligado para todos aquellos que deseen profundizar y conocer de primera mano la triste historia reciente de Ayacucho: El museo de la Memoria. En él se muestra sin tapujos las tragedias personales sobre el terrorismo de Sendero Luminoso y el propio del Estado, donde los más afectados fueron los humildes campesinos de la zona los cuales eran ejecutados por ambos bandos: cuando no querían aliarse con la banda terrorista o cuando los militares creían que pertenecían a la banda.



De vuelta al centro paseamos por su plaza de Armas, bordeada de numerosas casonas coloniales, se encuentra también la catedral que cuenta con varios retablos de gran dimensión y trabajadísimos.



Fuimos en combi hasta el cercano pueblo de Quinua, visitando por el camino las dispersas ruinas de la cultura huari que habitó la zona en la antigüedad. Hay que echarle mucha imaginación al recinto para visionar cómo pudo ser, eso sí, el paisaje circundante es fantástico.



El pueblo de Quinua es famoso por su elaborada artesanía que suelen colocar en los tejados como rito para proteger sus viviendas. Desde aquí un corto paseo cuesta arriba lleva a la famosa pampa de Ayacucho, hoy coronada por un enorme obelisco que conmemora gla famosa batalla que en el s.XIX puso fin al dominio español del Perú. Luís, un estudiante local de primaria, nos explicó la historia del lugar.




La vuelta en combi fue suicida total, tenemos que dar gracias que al final llegamos de una pieza porque parecía que la combi la conducía el propio Michael Schummager. Y por la noche cayó otra de las habituales tormentas eléctricas de la temporada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Motxileros!!!
Us envo una forta abraçada i espero que estigueu molt i molt bé!!

DanielSan