30/12/08

El Calafate, 26/12/2008

Nos levantamos a las 6:30 para ir a navegar los lagos que dan acceso a los glaciares. La mañana estaba medio nublada en El Calafate, pero no esperábamos la niebla que encontramos en los lagos. No se veía nada, y encima el barco era como una montaña rusa, arriba y abajo todo el rato. Para colmo de males la lluvia sumada al fuerte viento hacían que pocos nos aventuráramos a la cubierta a intentar sacar alguna foto.
Estábamos muy desmoralizados, menos mal que navegamos entre varios icebergs de color azul intenso que nos hicieron más leve la fustración de no poder ver los glaciares.




A medio día nos dirigimos por el canal de los Témpanos hacia el famoso Perito Moreno, ya con la idea de no ver nada, pues la niebla persistía. Pero llegar enfrente de su enorme pared de hielo azul y salir el sol fue todo una, y disfrutamos de su imagen casi mágica bajo un radiante cielo azul. Parece increíble como semejante masa helada pudo llegar a formarse y aún mantenerse con las temperaturas veraniegas.



Vimos como un casquete de hielo se precipitaba al lago bajo gran estruendo y la fascinación de todos los presentes. Menos mal que al final el día tuvo su recompensa...
Volvimos a El Calafate aún boquiabiertos por haber podido disfrutar ese milagro de la naturaleza y de nuevo preparamos las mochilas para partir al día siguiente hacia El Chaltén, la capital del trekking argentino.

El Calafate, 25/12/2008

¡Feliz Navidad! ¿Os ha traído el "gordo de la barba" aquello que queríais? Eso esperamos...
La mañana de Navidad no pudo ser más tranquila pues no habíamos organizado nada sabiendo que la mayoría de sitios estarían cerrados y nosotros probablemente cansados. El día no fue de los llamados "productivos" pero aún así a la tarde fuimos a dar una vuelta por un laguito que hay pegado al pueblo para avistar aves como pelícanos y flamencos. Fuimos convencidos de verlos pero nuestro gozo en un pozo. El día era tan ventoso que apenas había unos patos y nauquenes por allí merodeando y Óscar pensó que el viento se los había llevado a todos a otra parte, como si de una migración se tratara. Dimos la vuelta al lago y nos volvimos al centro en busca de algún sitio para resguardarnos. Nos tomamos un cafelito en una bar y mira tú por donde que allí nos encontramos a la compañera de habitación de cuando estuvimos en Ushuaia, ¡que fuerte! jeje.

Al rato volvimos al Hostel, pues no hay mucho que hacer en el pueblo a parte de gastar dinero en el Casino y la verdad que no es nuestro estilo.
Estuvimos con Paolo parte de la tarde charlando sobre una idea de negocio que sería una útil herramienta de trabajo para él y nos reportaría algo de dinero a nosotros para continuar nuestras andanzas por el "nuevo continente". Ya veremos si la idea tira hacia adelante.

A la hora de la cena procedimos a buscar las sobras de la tortilla, pero cuál fue nuestra sorpresa que no había ni un taco! Se la habían comido enterita...

Mañana iremos a hacer la navegación. Esperemos que el tiempo siga como hasta ahora pero con menos viento!

El Calafate, 24/12/2008

Nos encontramos en El Calafate, una de las ciudades más turísticas y más caras de Argentina junto con Ushuaia y El Chaltén. Pueblo de casi nueva creación, pues su historia se remonta a unos 100 años aproximadamente de antigüedad. Se ve que cuidan el aspecto e impacto visual hacia el turista ya que todo está bastante nuevo y limpio.
Teníamos un par de excursiones que podíamos hacer: visitar el glaciar Perito Moreno realizando un trekking sobre él o realizar una navegación por el Lago Argentino avistando 3 glaciares y unos cuantos icebergs por el camino. El trekking sobre el hielo ya lo habíamos hecho el año anterior así que nos decidimos por la navegación y procedimos a buscar una agencia que nos ofreciera esta excursión.
Paseando por el pueblo fue curioso ver cómo entre medio de las tiendas de deportes y agencias de viajes se encontraba un vivero de plantas que apenas contaba con una caseta donde resguardarse del fuerte viento que azota la zona. Es como ver la típica iglesia norteamericana en medio de los rascacielos de oficinas.
No hemos hablado aún del Hostel y es que, como llegamos tan tarde, pues casi ni lo vimos. La verdad es que no está mal, es grande y la habitación compartida es sólo de 4 personas. La compartimos con Hilario y Paolo, un suizo y un italiano muy majos con los que enseguida empezamos a compartir unas risas. Éste último, Paolo, es cocinero y fue él el que inició una batida para intentar juntar a todo el mundo en la misma mesa la noche del 24. Como era de suponer, nosotros nos apuntamos a la fiesta culinaria, pues nuestro plan no pasaba de cenar solos en ese día tan señalado. Nos juntamos unas 20 personas en el Hostel para la noche del 24 y muchos de ellos se pasaron la tarde cocinando, entre ellos nosotros. ¿Qué podíamos preparar para compartir si no teníamos casi de nada? La solución se llamó Irene, una chica catalana muy maja que había comprado patatas, cebollas y huevos para hacer todas las tortillas de patatas que se pudiera. Así que nos pusimos manos a la obra a pelar patatas y cebollas.

Óscar fue por esta vez el "maestro cocinillas" dominando los fuegos con una facilidad pasmosa digna de los chefs más reconocidos. Mientras tanto, toda la tropa de pinches de Paolo se dedicaron a hacer pasta casera, o sea, a amasarla y a cortarla en tiras a mano.

El resultado no pudo ser más perfecto pues al final el menú de la nochebuena fue el siguiente: pasta casera con salsa de berenjenas, puré de calabaza, ensalada mediterránea estilo israelita, crépes con caramelo y nuestra formidable aunque un poco quemada tortilla de patatas. Ah! falta mencionar la aportación del personal del Hostel que nos deleitó con un mini-bocata de chorizo ;-) La cena estuvo regada por vinos y cervezas del lugar y no faltó nada más que la familia y amigos del otro lado del charco que sin duda se echaron mucho en falta.

Aún faltaba algo muy especial por aparecer en esa noche tan mágica: los regalos. Nadie los esperaba, por supuesto, pero Irene tenía un As en la manga y había preparado una sorpresa para todos (os dije que era muy maja, ¿verdad?). Nos había pintado una piedra pequeñita para cada uno con motivos tribales y la fecha para el recuerdo. Nosotros las llevaremos de amuleto durante el resto del viaje.

Sin duda que nos acordamos mucho de todos vosotros, aunque estos chicos que se hospedaban en el Hostel nos lo pusieron difícil...En definitiva sólo nos queda desearos una ¡¡¡Feliz Navidad!!!

Camino a El Calafate, 23/12/2008

Dejamos Ushuaia bien temprano el Martes, a las 5 de la mañana salía el bus hacia Río Gallegos de nuevo. Y de nuevo 4 controles fronterizos y 4 sellos más en el pasaporte. El viaje se hizo pesado. Pero Ana vuelve a encontrarse en perfectas condiciones. Y es que creemos que la afectó directamente la fuerte polaridad del fin del mundo y no hacía más que golpearse contra cosas y dejar caer objetos, pobrecita...Menos mal que ya está repolarizada.

Llegamos a Río Gallegos a las 6 de la tarde, con una hora de retraso ya que el fuerte viento patagónico en el estrecho de Magallanes impidió durante largo rato que el trasbordador zarpara. Algunos locales nos avisaron de la posibilidad de quedarse "atrapado" en el estrecho durante días debido a los fuertes vientos que allí soplan. Así que nos sentimos muy aliviados cuando vimos al trasbordador llegar.

A las 8:30 de la tarde salía el bus de conexión de Río Gallegos a El Calafate y gracias a un retrasillo de salida y dos larguísimos controles policiales por el camino, llegamos a nuestro destino a las 2 de la madrugada. Super cansados y sin idea de cómo llegar a nuestro Hostel conseguimos montarnos en un taxi ante la dura competencia israelita por conseguir uno. Y es que el sur de Argentina está lleno de israelitas juveniles que viajan en grupo y se mueven cual plaga de mangostas asolándolo todo a su paso, jeje. Además, en el sur te cruzarás a la misma gente en cada ciudad que vayas, es como un submundo de turistas moviéndose individualmente, pero a su vez en conjunto: todo son caras familiares, a veces gratas y otras no tanto.

No querríamos acabar este post sin citar "el" recuerdo positivo de Río Gallegos: una divina puesta de sol desde el autobús.

22/12/08

Ushuaia, 20-22/12/2008

El Sábado se levantó muy nublado, esas nubes bajas que tapan los picos que nos rodean y que impiden apreciar la belleza del paisaje. De todos modos fuimos al Parque Tierra del Fuego y mientras caminábamos al lado del Canal de Beagle con la costa chilena en frente, las nubes se fueron disipando para dejar paso al sol. El parque está muy bien, como casi todos en Argentina, con diferentes senderos de diversa dificultad.


Vimos un Zorro Rojo de muy cerca, vamos, que nos pasó al lado. ¡Que preciosidad! Y bastantes liebres a las que perseguía. Cuando llegamos al final de la Ruta Nacional 3, el punto más al sur del continente por carretera, ya se había nublado de nuevo y esperamos el microbús de vuelta bajo un abundante chaparrón de agua nieve. Y es que ya dicen los locales que aquí puedes tener las 4 estaciones en un solo día y varias veces.


El Domingo subimos en taxi hasta el pie del telesilla que sube al Glaciar Martial, a la espalda de Ushuaia. Desde ahí comenzamos a caminar montaña arriba aunque estaba bastante nublado. El día anterior había nevado y cuando llegamos al valle del Glaciar no se veía el camino, así que siendo cautelosos nos quedamos allí disfrutando de rachas de ventisca y nieve y esporádicos rayos de sol. Una estampa nevada espectacular. Volvimos caminando a Ushuaia ya aprovechamos el resto del día para relajarnos y pasear por la ciudad.




Resulta raro ir a cenar a plena luz del día, más si cuando sales es casi media noche y aún hay luz. Por fin entró el verano y pudimos disfrutar su solsticio desde El Fin del Mundo, ¡Un orgasmo para los sentidos!

Ushuaia, 19/12/2008

Lo primero de todo hemos de rectificar la monotonía del paisaje. Una vez de nuevo en Argentina continúa la estepa llana buen rato, pero según te acercas a Ushuaia comienzan a aparecer densos bosques, azules lagos y altos picos nevados.


Ushuaia se atribuye el título de ciudad más meridional del mundo, e incluso te sellan el pasaporte como tal previo pago de unos cuantos pesos. Lo cierto es que en territorio chileno está Puerto Williams, más meridional pero con una densidad de población tan escasa y un acceso tan difícil que nunca le arrebatará el título a Ushuaia.

La ciudad se encuentra entre picos nevados y el Canal de Beagle. Abundan las construcciones en chapa y madera y los vivos colores. En esta época del año los días son larguísimos y las temperaturas suaves aunque el viento frio hace estragos en nuestros huesos. Aún no podemos entender como los Yámanas (la tribu originaria de aquí) podía vivir con apenas un taparrabos, impresionante adaptación del ser humano al clima y territorio (y es que ya no quedan hombres como los de antes, viva el Gore-Tex!!!).

Resulta un poco fustrante llegar hasta aquí y no poder hacer una visitilla a la Antártida que está tan cerca geográficamente y tan lejos de nuestras posibilidades económicamente...

Hoy ya hemos reservado el bus de vuelta, estaba todo vendido hasta el próximo Martes y hoy es Viernes. Aún no nos había pasado, pero tanto llegar como salir del fin del mundo es más complicado que moverte por el resto.

El tiempo es bastante variable. Hoy hizo nublado, sol y ahora llueve. Esperemos que mañana mejor porque vamos al Parque Nacional Tierra del Fuego.

Camino a Ushuaia, 16-18/12/2008

Salimos de Puerto Madryn a las 11 de la mañana con destino Río Gallegos en la costa sureste del país. La hora prevista de llegada eran las 5:30 de la mañana y había un bus a las 8:30 que salía de allá dirección Ushuaia, nuestro destino final. Los autobuses de largo recorrido aquí no son directos, sinó que van parando por distintas ciudades cogiendo y dejando pasajeros. De hecho, el nuestro venía de Buenos Aires.

En una ciudad llamada Comodoro-Rivadabia hizo una parada de una hora para lavado y repostaje del bus. Intentamo conseguir billete para Ushuaia, pero las 2 únicas compañías que hacen el recorrido tenían todos los asientos vendidos, así que compramos billetes para el día siguiente y nos concienciamos que haríamos noche en Río Gallegos, a menos que surgieran 2 anulaciones de última hora. Así que avisamos al Hostel que no llegaríamos al día siguiente.

Cuando volvimos a la plataforma vimos un bus igualito al nuestro saliendo de la estación, así que echamos a correr tras él gritando y moviendo los brazos y aunque el chófer nos veía no paraba. No podíamos creerlo, nos iba a dejar allí y se llevaba nuestras mochilas...Al final el copiloto abrió la ventanilla y nos habló, iban a Buenos Aires, no era nuestro bus sinó otro de la misma compañía. Cuando nos giramos para volver a la estación tras la carrera soportamos con buen humor las sonrisillas generales de los locales que pensarían "estos guiris...".

Al final llegamos a Río Gallegos a las 7 de la mañana y no hubo suerte con las anulaciones, así que nos cogimos un Hostel, esta vez habitación doble, e intentamos pasar el día lo mejor posible. La ciudad no tiene ningún interés turístico y es más bien fea, así que el paseo fue justo para desentumecer los músculos.

Esta mañana por fin hemos tomado el bus a Ushuaia. De momento llevamos 2 cruces fronterizos con Chile y un pequeño tramo en transbordador a través del famoso "Estrecho de Magallanes", en el que hemos visto una Tunina (un delfín en toda regla pero en blanco y negro). Ahora circulamos por territorio chileno, así que al menos nos queda otra frontera por cruzar con su cola de espera y sus otros 2 sellos en el pasaporte.


Si el paisaje del sur de la Argentina continental ya era bastante árido con matorrales de un metro como mucho de altura y zonas completamente desérticas, el de la Isla de Tierra del Fuego aún lo es más. Creemos que la vegetación más alta no alcanzará más de 15cm sobre el suelo y está llenos de pequeñas mesetas de escasos metros de altura. El resto son estepas de hierba y humedales ricos en aves, algún rebaño de ovejas y guanacos.

19/12/08

Puerto Madryn, 13-15/12/2008

Viajamos de nuevo en coche cama y de nuevo hubo cena caliente, mmmmm!!! Llegamos a Puerto Madryn prontito por la mañana. Es el prototipo de ciudad turística costera con su playa, su espigón, su paseo marítimo lleno de tiendas de recuerdos, restaurantes y agencias de turismo. Fuimos a nuestro Hostel para descubrir que las fotos de internet no tenían mucho que ver con la realidad. La habitación de 6 resultó ser de 8 y muy apretadita. La pintura se caía de las paredes y del baño mejor no hablamos...En fin, que decidimos cambiarnos de Hostel, aunque habíamos reservado para 3 noches, tras la primera. Hablamos con la encargada y no hubo problema, así que nos fuimos a uno de la cadena Hi que estaba muy bien: habitación de 4, jardín, zonas comunitarias amplias y nuevas y la Quilmes de litro a tan solo 6 pesos, vamos, otra historia.

Pero, ¿Dónde estábamos? ¡Ah! En que habíamos llegado por la mañana. Pasamos el día de agencia de alquiler de coches en agencia de excursiones comparando precios. Hay dos zonas para visitar que distan entre 100 y 150km al norte y sur de la ciudad y, aunque la excursión organizada siempre es más barata que el alquiler de un coche, decidimos estirarnos y disfrutar a nuestro aire. Al final fue la decisión correcta ya que al volver al hostel 2 chicas francesas se apuntaron a compartir gastos para las salidas, así que nos ahorramos un 50% del precio final, genial.

En la primera excursión visitamos la Península Valdés, 100km al norte de Puerto Madryn. Esta península es archifamosa y seguro que más de uno la habrá visto en los reportajes del National Geographic sobre la Ballena Franca Austral o las Orcas atacando Lobos marinos. Para nuestra desgracia nos encontramos fuera de temporada de ambos avistamientos, aunque aún quedaba alguna ballena en los alrededores. Lo que si pudimos ver fueron lobos y elefantes marinos así como pingüinos magallánicos y otros animales típicos de la zona como guanacos, peludos (un tipo de armadillo), un zorro gris y cormoranes. Nos avisaron en la entrada de la prohibición de salir del vehículo a excepción de en las áreas habilitadas para ello, pero la tentación era tan grande que no pudimos evitarlo delante de tan bello paraje. Y eso hicimos. Descendimos una ligera colina para acercarnos a ver a los pingüinos y pudimos estar con ellos a muy pocos metros. La mala suerte fue que una guía de una excursión privada nos alertó y tuvimos que volver al coche y aún suerte que no fue el guardaparques que éste nos hubiera echado y multado, y es que se toman muy en serio las distancias de seguridad para proteger la fauna.


Lo peor del día fue la insufrible carretera interna de grava. Al final del día Oscar no podía mover los brazos por el cansancio, pero sin duda pudo levantar una última cerveza, jeje.


La segunda salida fue a Punta Tombo, enorme reserva donde unas 250.000 parejas de pingüinos magallánicos regresan cada año a su nido para reproducirse. Y ésta si que era la temporada, que bárbaro la cantidad de pingüinos que hay, ¡por dios! Pudimos ver desde huevos hasta pichones de diferentes meses de edad, todo muy tierno. Todavía no logramos entender cómo pueden sobrevivir a temperaturas de 35ºC, parecían todos asmáticos moribundos a punto de cascarla, respirando con el pico abierto a más no poder, pobrecitos, que mal lo pasan.

Menos mal que la peregrinación a la playa por las "autovias" de múltiples carriles, sólo para pingüinos, con ese andar tan peculiar, acababa en un refrescante chapuzón en el mar, que envidia. Por cierto, en las autovías los pingüinos tienen preferencia de paso y así lo refleja la señalación vertical del parque. Era increíble ver como los pingüinos se mezclaban con los turistas de camino a la playa o de vuelta al nido donde siempre permanecía un miembro de la pareja vigilando a los pichones.

La playa estaba repleta de todos aquellos que necesitaban refrescarse o de los que desafortunadamente ya no tenían la obligación de proteger su descendencia de los predadores, mayormente gaviotas. Era curioso ver el nido rodeado de defecaciones y es que por lo menos salen a cagar fuera, que limpios.

El mundo animal nos ha enseñado otra lección, no solo en el canto a la perpetuación de la especie que presenciamos, sinó también al poderoso instinto que cada año les guía al mismo lugar tras miles de km recorridos en la temporada migratoria.

La carretera fue mucho mejor, con tan sólo 40km de grava, lo cual permitió que Oscar no tuviera problema alguno para levantar una cerveza al final del día, jeje.

Camino a Puerto Madryn, 12/12/2008

Hoy nos vamos a Puerto Madryn, en la costa este del país. Es un punto estratégico para visitar 2 reservas naturales de alto interés faunístico. Así que nos despedimos de Mariela y de toda la gente de El Bolsón y aprovechamos el tiempo de espera en el pueblo para tomar un helado artesanal en Jauja, uno de los locales con mayor tradición.

El Bolsón, 11/12/2008

¡Hoy es nuestro aniversario! 9 años ya, casi una década, y se nos han pasado volando...Así que muchas felicidades para nosotros. Pero hoy también es una fecha muy especial para alguien más: Zorionak Aitor! Hoy haces 8 años y te mandamos un beso enorme. Y que mejor para celebrar nuestro aniversario que un trekking fascinante. Así que nos fuimos al Cajón del Azul, que es un cañón espectacular por el que discurre el Río Azul. El nombre no puede hacerle más justicia, ya que el agua en muchas zonas tiene un tono turquesa alucinante. Dan ganas de darse un chapuzón a cada poco, pero nos conformamos con mojar los pies para constatar que el agua estaba helada.

El camino discurre a través de un bosque bastante espeso donde de un momento a otro puede sorprenderte un "Peque" entre la maleza (los Duendes argentinos). Bueno, Peques no vimos, pero si nuestro primer pájaro Carpintero y no solo uno, sinó 4. Viéndolos trabajar uno se pregunta como no acaban con cefalea o tortícolis con ese piquetear tan potente.

Una vez cruzado el puente del Cajón, misteriosamente, nos desorientamos y en vez de ir al refugio de montaña que era nuestro destino, acabamos en el Nacimiento del río. Un sitio muy tranquilo...Así que tomamos el sol en ropa interior, jejeje.

La bajada la hicimos acompañados de una pareja bolivio-argentina con quién compartimos remis (taxi privado argentino) de vuelta al El Bolsón. Allá repusimos fuerzas tras las 7 horas de caminar con una cervecita artesanal de la zona.

De vuelta al Hostel Oscar preparó una cena muy especial: Pimientos rellenos. Tengo que añadir que me sorprendió esa mañana con un ramo de flores en un pueblo donde no hay floristerias, y un conjunto de bisutería artesanal.

10/12/08

El Bolsón 8-10/12/2008

A mediodía llegamos a El Bolsón y llamamos al hostel Altos del Sur ya que nos incluían el transfer. Mariela nos vino a buscar y tras una paradita en el super para proveernos de comida, llegamos al fantástico hostel en medio de la naturaleza, a 4 km. del pueblo y en ruta hacia un cerro de 2200 m.s.n.m. La casa es hermosa, con techos y vigas de madera y una decoración artesanal en madera exquisita. Dedicamos el resto del día a relajarnos y charlar con la gente que hay por acá.

A la mañana siguiente madrugamos para subir al cerro Piltriquitron. Nos llevó dos horas y media llegar a un mirador por una carretera de piedras. De allá al refugio eran unos cuarenta minutos más, pero de pendiente fuerte. Justo antes del refugio está "el bosque tallado" donde diferentes artistas exponen tallas en madera, algunas de árboles que sufrieron un incendio forestal. Desde el refugio (1500 m.s.n.m.) a la cima (2200 m.s.n.m.)son otras dos horas y media de tramos con pendiente fuerte y muy fuerte, así que al final nos quedamos a 100 metros de hacer cumbre, y es que las piernas de Ana no daban para más. De todas formas desde allí disfrutamos de unas vistas impresionantes de toda la cordillera y los valles, y de un bokata de fiambre... La bajada se hizo eterna, sobre todo la carretera de vuelta al hostel. Estábamos reventados. Así que agradecimos la duchita y la cervecita que nos brindamos.

Hemos hecho la colada a mano y con jabón ecológico. El Bolsón comenzó como un asentamiento hippie y hay un gran sector de artesanos que producen desde alimentos orgánicos a cerveza casera. Tienen gran conciencia medio ambiental y es un pueblo "no nuclear", como Gasteiz.

Hoy ya no hemos madrugado, necesitábamos reponer fuerzas tras el palizón de ayer. Hemos disfrutado del desayuno y la charleta y hemos ido a ver el Parque Nacional Lago Puelo en compañía de Vicente y Sebastián, dos jóvenes de Mar de Plata que están aquí de vacaciones relajándose. Lástima que es día estaba muy nublado y fresco, porque el agua era tan transparente y esmeralda que daban ganas de tirarse. Aún así Ana ha metido los pies y podemos decir que su circulación sanguínea ahora mismo es hiper-activa, qué frío!!!

Mañana habíamos pensado hacer otro trekking que todos dicen es espectacular, pero aún estamos cansados, así que ya veremos...

San Carlos de Bariloche 6-8/12/2008

Desde Mendoza fuimos en bus hasta Neuquén, ya que no había bus directo a Bariloche. Hicimos noche a bordo y disfrutamos otro menú frío de cena y otro desayuno de alfajores ( especie de torta de chocolate muy popular por aquí) y café malo. En Neuquén enlazamos con otro bus que venía como con dos horas de retraso, destino Bariloche.
Llegamos al hostel Marcopolo que era el más caro en que hemos estado hasta ahora, 50 AR$ por persona por noche. Menos mal que reservamos por internet y nos salió más barato. Además nos pusieron en una doble que estaba bien, con baño y todo, al precio de dormitorio. Salimos a ver la ciudad y no es de estrañar que la llamen la Suiza argentina, ya que aparte de estar rodeada de picos nevados y lagos, el tipo de construcción bungalow-cabaña parece salidito del Tirol. Y es que esta zona fue colonizada por suizos y germanos. La ciudad es muy comercial y está llena de adolescentes argentinos de viaje de fin de curso.
La cena estaba incluída en el precio del hostel, que nos daba un poco de miedo, pero nos pusieron un chorizo enorme con papas cocidas, mmmmmmm!!!!!



Al día siguiente subimos en telesilla al cerro Campanario, cerca de la ciudad, a admirar las vistas de la zona de los lagos. Eran impresionantes: aguas azulísimas, colinas verdes y al fondo los picos nevados de la Cordillera. Más tarde nos acercamos hasta Llao-Llao, que aparte de tener uno de los hoteles más conocidos de Argentina, también tiene un parque provincial con un sendero entre un bosque de arrayanes precioso, que son unos árboles autóctonos altísimos. De vuelta en Bariloche acabamos la tarde tumbados en la playa de piedras que hace el lago Nahuel Huapi cerca del centro. Cenamos arroz con verduritas, cortesía del hostel, y al día siguiente partimos hacia el Bolsón.

6/12/08

Penitentes - Aconcagua 05/12/08

Cuando regresamos al Hostel aquella noche tuvimos un par de encuentros interesantes. Pasando por delante del refugio contiguo saludamos a un par de personas y acabamos dentro tomando cerveza. Y es que un simple "buenas tardes" es el inicio de una larga conversación aquí en Penitentes. Resultaron ser un grupo de soporte a expediciones al Aconcagua que estaban a punto de partir hacia el campo base para pasar la temporada de verano. Mucha suerte chicos y sobre todo buen tiempo.

Y al llegar a nuestro Hostel resultó que estaba lleno de nuevos huéspedes, 5 jóvenes catalanes con los que enseguida intercambiamos impresiones sobre nuestras diferentes aventuras.

El día siguiente amaneció nublado y decidimos ir todos juntos a hacer un trekking a una montaña cercana. Solamente llegamos hasta la mitad (3000 msnm.) ya que vimos una tormenta avanzar hacia nosotros y decidimos volver. De todos modos la vista desde allí ya era buena, justo enfrente nuestro estaba el Cerro Penitentes que da nombre al resort ya que emula la figura de monjes en procesión. Pasamos el resto de la tarde jugando a las cartas ya que el tiempo fuera estaba frío y húmedo. Cuando salimos antes del anochecer todas las cumbres de alrededor estaban nevadas.

La mañana siguiente se levantó muy soleado y cogimos el bus hacia el Parque Aconcagua. La entraga obligatoria es de 5 pesos, que nos pareció barata pero resulta que solo te da acceso a un pequeño recorrido a pie desde el que se ve el cerro Aconcagua muy de lejos. Decidimos seguir caminando hacia la Plaza Confluencia (primer campo base del ascenso), aunque para llegar a él debíamos haber pagado 60 pesos por persona. Pero como no nos cruzamos a ningún guardaparque nos ahorramos un dinerito y disfrutamos de una gran vista mientras tomábamos el sol y nos acorábamos del alpinista de la familia. Allá enfrente se levantaba imponente el Aconcagua, el pico más alto de toda américa.


De vuelta al Hostel tuvimos otra grata sorpresa, ahí estaba Maxi, el joven ciclista argentino que cruzaba el país. Reímos, "tomamos" y cenamos todos juntos y a la mañana siguiente partimos para Mendoza con destino final San Carlos de Bariloche.
Isa, Cris, Dani, Bernat y Queralt fueron haacia el Cerro Aconcagua a hacer trekkings de diferentes distancias. Ojalá disfrutéis muchísimo y mucha suerte para conseguir esa cima. Esperamos compartir nuestras vivencias de nuevo delante de un buen asado, la próxima vez en Catalunya.

Camino a Penitentes, 1/12/2008

Salimos de Mendoza a las 10:15 de la mañana dirección Refugio de Montaña Penitentes. Mientras Oscar dormía Ana admiraba el espectáculo grandioso de la cordillera andina. Pensábamos encontrar un resort estilo andorrano y acabamos en un mini-resort fantasma. Por un lado es mejor de lo que esperábamos, lleno de paz y parajes fascinantes, pero cándidos de nosotros, pensamos poder sobrevivir con nuestro plastiquito mágico llamado Visa en cualquier parte...y resultó que no hay donde usarla.


El Hostel es una cabaña muy acogedora llena de motivos de alta montaña y al que los cabreros del lugar bajan a ducharse. Como no teníamos víveres ni suficiente dinero nos hemos visto obligados a bajar a Uspallata, el pueblo más cercano con cajero y super, a tan solo 70km pero la bella estampa de los Andes a su alrededor te hace olvidar el percance. Éso y la parrillada que acabamos de disfrutar.

Uspallata nos recuerda a Mallow, un pueblo en un cruce de caminos con bastante gente y servicios pero sin mucho que ver. Mañana iremos al parque provincial Aconcagua.