El camino discurre a través de un bosque bastante espeso donde de un momento a otro puede sorprenderte un "Peque" entre la maleza (los Duendes argentinos). Bueno, Peques no vimos, pero si nuestro primer pájaro Carpintero y no solo uno, sinó 4. Viéndolos trabajar uno se pregunta como no acaban con cefalea o tortícolis con ese piquetear tan potente.
Una vez cruzado el puente del Cajón, misteriosamente, nos desorientamos y en vez de ir al refugio de montaña que era nuestro destino, acabamos en el Nacimiento del río. Un sitio muy tranquilo...Así que tomamos el sol en ropa interior, jejeje.
La bajada la hicimos acompañados de una pareja bolivio-argentina con quién compartimos remis (taxi privado argentino) de vuelta al El Bolsón. Allá repusimos fuerzas tras las 7 horas de caminar con una cervecita artesanal de la zona.
De vuelta al Hostel Oscar preparó una cena muy especial: Pimientos rellenos. Tengo que añadir que me sorprendió esa mañana con un ramo de flores en un pueblo donde no hay floristerias, y un conjunto de bisutería artesanal.
2 comentarios:
Hola parella yo vaig escribin cada
día no hi ha manera de que el
misatdge te arribi, no hui faig ve
soc un trasto, espero que algun en
le encertarérolow
ohhhh...però que tendre que és tot això!!! aniversari de 9 anys amb ram de flors i bisuteria!!!! y tu nena con qué lo impresionastes!!!??? venga, venga cuenta!!!!...je,je qué mala que soy. siempre con la mirada sucia...
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